martes, 31 de marzo de 2009

Una sociedad que olvida su pasado, está condenada a repetirlo

En 1951 Salvador Nava inició uno de los movimientos civiles más importantes de la historia moderna de México. Fue quien encabezó la primer lucha por la democracia contra el sistema imperante de aquel entonces. Los ojos de los mexicanos dirigieron la mirada a San Luis Potosí cuando surgió el movimiento navista. 


Nava, durante su lucha fue objeto de vejaciones, incluso con la presencia del ejército en la ciudad, fue detenido y encarcelado en la Penitenciaria del Estado. Eso bastó para que el civilista claudicara temporalmente por la democracia.


Sin embargo, en 1962 Salvador Nava llegó a la presidencia municipal de San Luis Potosí, fue la primera vez que un candidato de oposición llegaba a un puesto de elección popular. Entonces, todo México se dio cuenta de que un cambio era posible; que no sería fácil, pero que la oportunidad estaba en manos de todos.


Después de aquellos años de batalla civil, Nava se retiró de la política para continuar como médico y catedrático, hasta 1981, cuando, motivado nuevamente por las desigualdades sociales, volvió a la lucha y repitió su puesto como alcalde de San Luis. 


Esa batalla por la democracia que Salvador Nava realizó apoyado por miles de potosinos logró concretarse en el año 2000, ocho años después de su muerte, cuando fue realidad un cambio en el poder ejecutivo. Por los tiempos electorales, los potosinos vimos concretado ese hecho tres años después. 


Ahora, el tres de abril iniciaremos otra lucha por mantener el cambio, la democracia, el bienestar, el progreso, la dignidad, el respeto, el trabajo; todo lo que a los potosinos les costó 50 años de lucha. Juntos, unidos como antes, podremos ganar la batalla.


Nuestra historia está llena de sufrimiento y tenemos algo que antaño era inimaginable: la posibilidad de elegir entre dos futuros. Volver al pasado o continuar con el progreso.


Yo no olvido la historia, porque me sirve para no cometer los mismos errores. Como sociedad, hagamos memoria y no permitamos que el pasado nos alcance y volvamos a las viejas prácticas. Una sociedad que olvida su pasado, está condenada a repetirlo. Yo elijo un futuro mejor para todos ¿y ustedes qué eligen?

lunes, 30 de marzo de 2009

Paso a la modernidad

Hoy, los potosinos iniciamos una jornada en donde demostraremos que somos una sociedad con vocación democrática...


No es eso, sin embargo, lo único que tenemos... 


Una vocación está incompleta sin visión de futuro, sin afán de transformación, sin aspiraciones de modernidad e igualdad de oportunidades para todos...


Tenemos eso: Visión compartida, proyecto de modernidad, plan de trabajo, Voluntad de cambio efectivo e incluyente...


Pero lo más importante: Tenemos unidad...


Vamos todos en un mismo sentido: Mejorar las condiciones de vida en nuestra tierra entrañable...


Hemos de llevar el gobierno a todos los rincones de San Luis Potosí...


Y gobierno significa más empleo...


Gobierno significa caminos, red de agua potable, energía eléctrica, pavimentación, salud, escuelas, armonía en nuestra vida diaria...


Eso, en resumen, es modernidad...


Un gobierno ágil y solidario...


Un gobierno que sirva a la gente y no se sirva de ella...


Un gobierno en que las dependencias vayan al problema y no al contrario...


Un gobierno del que los ciudadanos estén no sólo satisfechos; sino también, orgullosos...


Ese es el siguiente paso...


El paso a la modernidad.



jueves, 26 de marzo de 2009

Juntos, más fuertes

He sido testigo de cómo muchas familias han quedado separadas por la distancia. Padres e hijos se van a otros estados o a la Unión Americana obligados por la falta de empleo. 


Desde hace mucho tiempo, México ha buscado que los Estados Unidos aprueben una reforma migratoria para beneficiar a los miles de conacionales que allá radican, sin embargo los esfuerzos diplomáticos han sido insuficientes.


Con la próxima visita del Presidente Obama en México, aparece nuevamente la posibilidad de una reforma migratoria en beneficio de los mexicanos, pero que se debe tomar con mucha prudencia, pues como en otras ocasiones el encuentro puede ser infructífero.


Con una reforma migratoria en puerta o no, lo mejor sigue siendo trabajar para ofrecer a los mexicanos, y especialmente a los potosinos, mejores oportunidades de empleo, que les permita a sus familias vivir dignamente, no sólo en una mejor casa con todos los servicios, también juntos, para que unidos, como familia, continúen esforzándose en equipo por tener un futuro pleno 


La unidad es la base para salir adelante y confrontar los embates de la vida. Por eso, trabajaré para que las familias potosinas no tengan que separarse y, por el contrario, puedan gozar del bienestar permaneciendo siempre unidas.



viernes, 20 de marzo de 2009

San Luis frente a la crisis

He visto los estragos de la crisis. Empleados de las fábricas son desocupados por falta de trabajo o, los que tienen la fortuna, dejan de trabajar temporalmente sin goce de sueldo. Pequeños microempresarios pasan días enteros sin laborar y algunos otros se ven obligados a cerrar sus comercios.


Por las características de nuestra economía, muchos potosinos emprenden sus negocios con créditos de los bancos y proveedores. Es una forma muy común de iniciar pequeñas empresas, sin embargo, las bajas ventas han provocado que las deudas sean impagables. 


La gente sale a las calles en busca de algo que llevarle a su familia. Cientos de personas ofrecen sus servicios en los cruceros de las avenidas, como albañiles, jardineros, plomeros. Mujeres jóvenes y de edad avanzada, muchas de ellas madres de familia, hacen largos recorridos por las calles ofreciendo de casa en casa sus servicios de limpieza. 


Afuera de las escuelas las señoras colocan pequeños puestos de golosinas y frituras con la esperanza de vender algo y llevar un trozo de pan a su familia.


Expertos en reparación de computadoras, desesperados por la crisis, van por las calles ofreciendo sus servicios en cualquier oficina que encuentran a su paso.


He visto potosinos padeciendo los estragos de la crisis, pero siempre con la cara al frente, mirando hacia arriba y luchando por sobrevivir. Veo a San Luis con ganas de salir adelante y hay que responder con empleos y mejores salarios. Para que los potosinos puedan ofrecerle algo más a sus familias. Por un San Luis moderno, propongo que trabajemos juntos para vencer la crisis y salir avante.

viernes, 13 de marzo de 2009

Lo que el viento a Juárez

En la víspera del natalicio de Benito Juárez se hace necesario hacer una revisión, no de su figura (tan rodeada de mitos que van de la más brillante luz a la más oscura sombra) sino de su obra y su proyecto de Nación, que en aquellos días de zozobra mantuvo a la Patria a salvo de ser un mero protectorado de Estados Unidos o Francia, cuando las entonces más poderosas naciones de América y Europa se disputaban el territorio mexicano.


Del pasado a la actualidad hay siempre puentes que se tienden para entender lo que como país somos. Juárez es uno de ellos, en su calidad de jurista y piedra angular para la construcción del actual Estado mexicano.


La visión moderna para el estudio sistemático de lo contemporáneo nos permite abordar los procesos históricos de manera integral, donde no se pueden excluir hechos o individuos.


Para entender, explicar y ubicar, a cada etapa y personaje en el contexto de su momento histórico, sin condenar ni glorificar, hay que revisar tanto a los "vencidos" como a los "vencedores". 


Al margen de maniqueísmos (es decir, ubicar de manera más o menos acrítica una figura nacional en el territorio subjetivo de lo "bueno" y lo "malo") Juárez logra vencer obstáculos de tipo racial y cultural, sino también de orden político al interior y exterior del país.


Es Colombia el país que en su momento lo nombra "Benemérito de las Américas", comprendiendo la palabra "benemérito" como "digno de mérito".


El estudio y conocimiento de estos temas son indispensables para comprender la problemática actual que vive el país y por lo tanto, se justifica con creces estudiar a Juárez.


En él confluyen aspectos importantes que no se han valorado en toda su magnitud y entre ellos destaca su papel de esposo que se muestra vanguardista -para aquellos años en los que la mujer era virtualmente un mero objeto o mueble de casa- a quien hace partícipe de su ideario político y le abre horizontes para que ella (Margarita Maza) sea, además de esposa y madre, una destacada diplomática.


Las condiciones adversas de su vida familiar y el temple de su carácter, la hicieron, al igual que a Benito Juárez, una mexicana excepcional de su tiempo.


No se trata de ver el periodo juarista, ya lo he advertido líneas arriba, como un gobierno perfecto, pero de no ser por la actuación de Juárez, indiscutiblemente México en aquella época hubiera tenido una postura como la de cualquier otro país de América Latina, a favor de nuevas formas de colonialismo y tendencias represivas. 


Para Juárez, el liberalismo auténtico es incluyente siempre y cuando se participe y recree la libertad intelectual.

En ese sentido, el tiempo que nos ha tocado vivir no es ya de guerras civiles ni de intervenciones extranjeras; es en cambio de lucha por construir un proyecto de Nación en donde la sociedad tenga un preponderante papel participativo, deliberativo, un constante debate de ideas que nos lleven a una libertad de pensamiento y acción que tenga como fin último el avance permanente y sostenido hacia un país mejor para todos.


Esto es, en una palabra, democracia.


Y la democracia no es sólo una circunstancia electoral, sino en esencia una herramienta para una vida social en donde impere la pluralidad, la inclusión, sin lugar para la marginación y el menosprecio de quienes piensan o son diferentes a nosotros por cuestiones de raza o cultura.


Si en armonía dirimimos esas diferencias teniendo como objetivo común una sola cosa: México, los problemas nos harán "lo que el viento a Juárez".


Si eso es ser juarista; sí, lo soy.   

lunes, 9 de marzo de 2009

El eterno femenino


El pasado domingo festejamos El Día Internacional de la Mujer. Coincido con quienes consideran que es limitante honrar un solo día la figura femenina y que, de alguna manera, hacerlo así es cumplir con una mera fórmula para que un gobierno y la sociedad misma se perciban como incluyentes en materia de equidad de género.


En cambio, considero que el reconocimiento a la mujer debe ser cotidiano, constante, permanente y no sólo en el sentido de rendirle homenaje a través de ceremonias y actos con frecuencia carentes de fondo y sustancia.


No, el reconocimiento a la mujer debe cristalizarse abriendo para ellas más espacios de participación en todos los ámbitos, en la política, en el desarrollo profesional, en el trabajo, incluso en el hogar, en cualquier lugar donde ella se encuentre.


Mucho me han preguntado sobre los mecanismos para una integración efectiva y real de la mujer a los procesos sociales e invariablemente me remito a cuestiones de educación. Debe ser ésta la herramienta ineludible para que la sociedad y la mujer misma tenga otra perspectiva de las cuestiones de género.


El papel de los sexos en la sociedad (en un sentido amplio y que incluye aspectos de conducta de género basados muchas veces en prejuicios tradicionales) debe cambiar no sólo por motivos prácticos, sino incluso por cuestión de los derechos universales del ser humano.


En ese sentido, incluir a la mujer en la toma de decisiones en el devenir político, económico y social, no es una dádiva ni una concesión gratuita; es, en todo caso, una cuestión de ética y equidad, valores ambos que deben ser inherentes a toda sociedad que se considere democrática o en proceso de serlo.


En el caso de la mujer potosina, muchas y duras han sido las batallas que ha librado para abrirse espacios de participación; legendarias son ya -por ejemplo- las aguerridas manifestaciones de las mujeres navistas, quienes con su esfuerzo (en muchas ocasiones poniendo en riesgo su vida) aportaron valiosos elementos para alcanzar el estado de apertura que hoy vivimos los potosinos, aunque sea aún perfectible e insuficiente para la participación de la mujer.


Adicionalmente, la lucha de la mujer potosina no se circunscribe solamente a un partido o agrupación política, se extiende a otros colores partidistas y más allá de lo que consideramos tradicionalmente como "político".


Es la batalla en el hogar, para mantener a la familia unida, para allegarse el sustento a como dé lugar y que en la mesa no falte el pan, para que los hijos tengan escuela.


Es la batalla en las zonas rurales en donde los hombres han emigrado hacia otra ciudades u otros países (Estados Unidos y Canadá, básicamente) para encontrar allá lo que su tierra les ha negado. Es la batalla contra la soledad y la pobreza.


Es la batalla de las obreras que trabajan igual o más que un hombre, pero por salarios inferiores al de los varones.


Es la batalla de las profesionistas que deben aún enfrentar prejuicios respecto a sus habilidades para el desempeño laboral.


Es la batalla de las niñas que desde temprana edad deben llevar la carga de lo que "es para mujeres" y lo que "es para hombres".


Pero esa, finalmente, debe ser una batalla de todos y debe reflejarse, más allá de las palabras, en mayores oportunidades de trabajo para las mujeres en todas las áreas, mayor educación, mayor apertura y acceso a la salud para ellas y sus familias mayor respeto a su persona y sus aspiraciones.


Sólo de esa forma podremos festejar el día de la mujer, con la satisfacción de que se trata de un homenaje integral, tangible y diario.


Felicidades a todas, un abrazo y una rosa. 



viernes, 6 de marzo de 2009

Un proyecto incluyente

Es muy gratificante ver cómo cientos de personas se esfuerzan y se empeñan en trabajar por salir adelante. Es aún más satisfactorio cuando todos esos esfuerzos están concentrados en un sólo propósito. Observo cómo quienes trabajan en la campaña lo hacen con vehemencia y convicción, con toda su fe depositada en el proyecto de desarrollo que entre varios construimos, y que hoy me llena de orgullo poder encabezarlo.


Lo he dicho antes, más que un candidato, represento un proyecto integral para el progreso del estado, en el que están incluidos todos los sectores de la sociedad y en el que estoy convencido de que su aplicación es posible y sus resultados son más que satisfactorios. 


Para los niños, mejores condiciones de vida y esparcimiento, para que puedan crecer plenamente y ser mejores personas el día de mañana.


Los jóvenes necesitan más oportunidades de desarrollo profesional, espacios adecuados para que puedan expresarse libremente, lugares para la sana convivencia y organismos con mayor infraestructura para que puedan atender sus diferentes necesidades. Sabemos que son un sector vulnerable porque están en una etapa de cambio, necesitan ser escuchados y apoyados para que puedan emprender sus propios proyectos.


Se necesita promover aún más la equidad de género, el respeto hacia las mujeres, la igualdad de oportunidades laborales, respaldo a las madres solteras y apoyo a las mujeres indígenas, que por su condición, a veces son quienes más sufren del machismo. La presencia de la mujer en la sociedad, es fundamental para el desarrollo, porque su esfuerzo, su empeño, su paciencia, sentido de responsabilidad, hacen posible el progreso, el avance de la sociedad. 


Impulsar la inversión agrícola para generar más y mejores productos. Aprovechar las condiciones geográficas y climáticas de cada región para obtener productos de consumo con alta calidad. Los trabajadores del campo necesitan más apoyo para poner en el mercado sus productos y puedan disfrutar de los beneficios de su trabajo.


Facilitar la inversión, crear condiciones favorables para el desarrollo del sector industrial. Esto se verá reflejado en una mayor ocupación laboral y en mejores condiciones de vida para los trabajadores y sus familias. 


La educación es el pilar de toda sociedad. Se necesita gente con los conocimientos necesarios para realizar las empresas propias del desarrollo. 


Sólo falta el visto bueno de los potosinos a través del voto este 5 de julio. Votemos por lo seguro.



miércoles, 4 de marzo de 2009

Cuenta regresiva



Ya faltan 122 días para la jornada electoral del 5 de julio y menos de 30 para la campaña a gobernador del estado. El tiempo se acerca poco a poco, los esfuerzos se concentran, los equipos de trabajo cada vez aprietan más el paso y se preparan para la batalla de tres meses en la que al final, sólo ganarán los potosinos. Porque en ellos está la posibilidad de elegir su futuro, algo que hasta hace algunos años, era impensable.


La historia de San Luis, como la de muchas otras entidades, está repleta de batallas y luchas por la justicia y la igualdad. Hace 60 años, los potosinos se manifestaron en contra del gobierno, y la capital fue la primera ciudad en el país en vivir los beneficios de la democracia, que hasta hace unos años logró consolidarse.


El aporte de San Luis a la democracia de México, más que importante, ha sido fundamental en el progreso positivo de la vida pública del país, como en la lucha de independencia hasta la revolución, el estado se ha construido como una entidad de cambio en beneficio de todos los mexicanos. Esta tierra es un catalizador para el avance de todo México.


Una transformación dio inicio en el 2003 cuando los potosinos depositaron su confianza, a través de las urnas, en Acción Nacional. Ahora, la posibilidad de otro cambio, de un paso más hacia adelante, está presente, y gracias a la democracia, obtenida a base de luchas a lo largo de la historia, los habitantes de San Luis tienen en sus manos la oportunidad de elegir, de avanzar, de no mirar hacia atrás, de levantar la mirada y continuar en el camino del progreso. 


De nuevo es tiempo de un futuro aún más prometedor, de otro cambio positivo, de más desarrollo, progreso y bonanza. Vayamos por lo seguro.